Budapest

Cómo es costumbre antes de un viaje fuera de nuestras fronteras la noche anterior la pasamos en la ciudad de salida. En esta ocasión como casi siempre Madrid es la elegida. El fin de semana del black friday y a las puertas del inicio comercial de las Navidades ya os podéis imaginar cómo está el centro de la capital. Ver calles de un solo sentido de circulación para peatones ya te puede dar una idea del petazo que hay. Si encima el centro comercial con más renombre pone una atracción en su exterior hace que el cocktail sea perfecto para iniciar el suicidio colectivo.

La representación como no, hacía alusión al centro comercial con perros como las estrellas principales.

La puerta del Sol, el km 0, el lugar de encuentro y protesta más mítico de este país se presentaba al turista de estas maneras.

Domingo 25 de diciembre.

Destino Budapest. Nuestro vuelo sale a las 11:40 por lo que hay tiempo más que de sobra para tomarse las cosas con relativa calma. Agradecer al aeropuerto de Madrid por el trato recibido a las personas que viajamos con niños.

Todo resulta más fácil ante la tarea de pasar los arcos pronucleares y despelote para la inspección rutinaria. A Jairo le tocó aleatoriamente el control de explosivos jajaja . Vamos “que raro”, si es que a esti guaje le ven venir de lejos.

El vuelo sale a su hora e Iberia recibe el aprobado por el momento.

Tras llegar al aeropuerto con 10 min de adelanto sobre lo previsto nos dirigimos a la oficina de rental car de Budget para recoger el coche. En esta ocasión nos dan un Suzuki (No recuerdo el modelo) tipo sub.

Emprendemos camino a Viena nuestro primer destino durante 2 días y medio.

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